fbpx

En más de una ocasión hemos hablado de qué es la nuda propiedad. Sin embargo, todavía hay muchas dudas acerca de qué pasos hay que seguir para comprar una casa con nuda propiedad, qué implica hacerlo y qué hay que tener en cuenta antes de llevar a cabo la transacción.

Dado que se trata de un tipo de compraventa cada vez más extendido en España, a continuación analizaremos todas estas cuestiones para que vender la propiedad de una vivienda sea lo más fácil y seguro posible.

¿Qué es la nuda propiedad y qué ventajas ofrece?

La nuda propiedad es el derecho de propiedad que tiene una persona sobre un bien, sólo como dueño. Aplicado a un inmueble, significa que dicha persona posee una vivienda en propiedad pero no tiene derecho a su uso; es un tercero quien la disfruta, en condición de usufructuario.

En la nuda propiedad, una persona posee una casa en propiedad pero no tiene derecho a su uso, a no ser que sea también usufructuaria

Por lo tanto, en la situación de nuda propiedad existen dos figuras: 

  • El nudo propietario: es legalmente el dueño de la vivienda, pero no puede ni vivir en ella ni sacarle rentabilidad económica
  • El usufructuario: es quien tiene el derecho de usar la vivienda, por lo que puede vivir en ella, alquilarla o, incluso, vender su derecho por un tiempo determinado

Sin embargo, en muchas ocasiones, el nudo propietario sigue siendo el usufructuario, de forma que puede vivir en el inmueble de por vida y, además, recibir dinero por él. Por su lado, el comprador también sale ganando, ya que adquiere una vivienda a un precio inferior al de mercado.

Por todas estas ventajas, se trata de una opción cada vez más contemplada por ambas partes. De hecho, en los últimos años, este tipo de operaciones han llegado a máximos históricos, sobre todo en las personas mayores, que son las principales interesadas en convertirse en nudos propietarios.

Por las numerosas ventajas que ofrece la nuda propiedad, en los últimos años, este tipo de operaciones han llegado a máximos históricos

Como acabamos de mencionar, las personas mayores de 65 años son quienes abanderan la nuda propiedad inmobiliaria, especialmente, aquellas que no tienen herederos. De esta manera, perciben un dinero extra para disfrutar de su jubilación y, al mismo tiempo, pueden seguir viviendo en su casa.

Normalmente, cuando el nudo propietario vende su inmueble, lo traspasa para quedarse él como usufructuario; así, se asegura una renta y a la vez continúa teniendo el derecho de vivir en el mismo lugar y no tener que venderlo de forma tradicional para irse a vivir de alquiler siendo mayor de 65 años, por ejemplo.

Cuando el nudo propietario vende su casa, la traspasa para quedarse él como usufructuario; así, se asegura una renta y puede seguir viviendo en ella

En caso de que sí que tengan hijos o nietos a quien dejar su inmueble, éstos heredarán una vivienda en usufructo. Sin embargo, en la mayoría de casos, cuando fallecen, y a no ser que se haya firmado un contrato de usufructo por un tiempo determinado, el comprador pasará a convertirse en propietario de pleno derecho del inmueble.

¿Qué aspectos hay que tener en cuenta antes de comprar una casa con nuda propiedad?

A pesar de las grandes ventajas que tiene comprar una casa con nuda propiedad, entre las que destaca adquirir un inmueble a un precio inferior al de mercadopor lo que se trata de una buena inversión, hay ciertos aspectos que hay que tener en cuenta.

En primer lugar, que durante el tiempo en el que el nudo propietario tenga derecho a ser también el usufructuario, el comprador no podrá disponer de éste. Además, el comprador también deberá mantener en correcto estado el inmueble y, en el caso de que termine el usufructo, devolverlo en las mismas condiciones que cuando lo adquirió.

El comprador deberá mantener el inmueble en perfecto estado y, si termina el usufructo, devolverlo en las mismas condiciones que cuando lo adquirió

Aunque puede variar de unos contratos a otros, en general, el comprador deberá abonar algunos gastos, como el IBI, las posibles derramas extraordinarias que se produzcan en la comunidad de propietarios o la tasa de basuras, entre otros.

Es importante aclarar que el usufructuario puede vivir o alquilar la vivienda sin necesidad del consentimiento del nudo propietario. Sin embargo, al no ser el propietario, no tendrá el derecho de hipotecar el inmueble, aunque sí deberá pagar las cuotas hipotecarias, en caso de que ya existan.

El comprador no podrá utilizar la vivienda hasta que se acabe el derecho de uso del antiguo propietario, que normalmente es cuando fallece

En cualquier caso, es importante que las cláusulas del contrato estén claras para ambas partes y que tanto el propietario como el comprador estén de acuerdo con ellas y sepan cuál es el funcionamiento de la nuda propiedad. La compraventa deberá hacerse ante notario e inscribirse en el Registro de la Propiedad.

Respecto al precio, es importante aclarar que es importante que no sea inferior al precio fiscal del inmueble, fijado por Hacienda. Sin embargo, como ya hemos comentado, se trata de una muy buena inversión, dado que favorece a ambas partes.

Enlace a la fuente original.